7 fases del Diseño Web para mejorar la Experiencia de Usuario

Cualquier proyecto de diseño web requiere una correcta planificación. En Marketalia afrontamos esta etapa identificando los objetivos del sitio, así como las necesidades, requerimientos y objetivos del usuario potencial.

Analizando esta información, definimos las necesidades del sitio web del cliente, entre las que podemos contar requerimientos técnicos (back-end y front-end), recursos humanos y perfiles profesionales necesarios para el proyecto, así como la adecuación del presupuesto disponible.

Nuestro primer reto es establecer un equilibrio entre lo que puede ofertar el cliente y lo que necesita el usuario. Tanto el diseño del sitio web como sus contenidos deben reflejar precisamente este cometido: establecer firmemente un medio de consecución de objetivos por parte de proveedor y usuario.

La información que recibe el diseñador web debe ser precisa, tanto de las necesidades y objetivos del cliente,como del usuario. Es en esta fase en la que, mediante entrevistas y reuniones con los responsables del sitio, podremos obtener de una manera sencilla dicha información. Más dificultoso, pero al mismo tiempo más importante, es obtener esta información del usuario: qué necesita, cuáles son sus objetivos, cómo se comporta y actúa, cuál será el contexto de uso y cómo afectará a la interacción, experiencia de usuario y conocimientos previos del entorno online…

Con toda esta información, dividimos el trabajo de diseño web en las siguientes etapas:

1. Diseño conceptual: 

El objetivo de esta fase es definir el esquema de organización, funcionamiento y navegación del sitio web. No hablamos de apariencia sino de arquitectura de la información.

La “estructura” del sitio web se refiere a las conexiones y relaciones entre páginas,  y la “navegación” a las posibilidades y forma en que cada página presenta las opciones de desplazamiento hacia otras páginas. 

Entre las técnicas de diseño web centrado en el usuario destacamos la técnica de “card sorting” u ordenación de tarjetas. Observamos cómo los usuarios agrupan y asocian etiquetas con las diferentes categorías de la web. Así, partiendo del comportamiento de los usuarios, es posible organizar la información del sitio para que la experiencia de usuario sea satisfactoria. 

2. Diseño visual y definición del estilo:

En esta fase se especifica el aspecto visual del sitio web: composición de cada tipo de página, aspecto y comportamiento de los elementos de interacción y presentación de elementos multimedia.

Con el objetivo de evitar la sobrecara informativa, en el diseño de cada interfaz se debe tener en cuenta el comportamiento del usuario,  distribuyendo los elementos de información y navegación según su importancia en zonas de mayor o menor jerarquía visual. Por ejemplo, las zonas superiores del interfaz poseen más jerarquía visual que las inferiores.

Además de evitar la sobrecarga informativa jerarquizando los contenidos, se recomienda definir menús de navegación con un número de opciones reducido, normalmente no más de nueve diferentes.

Otro aspecto importante en el diseño visual del sitio es la accesibilidad, teniendo siempre en cuenta las discapacidades visuales en la percepción del color que pudieran presentar nuestros usuarios.

Para asegurar que esta coherencia se cumple, en Marketalia siempre nos gusta elaborar desde el principio un libro o guía de estilo que sirva de documento referencia para todo el equipo de desarrollo.

3. Diseño de contenidos:

Aquí de lo que se trata es de diseñar contenidos interrelacionados y vinculados, manteniendo cierta coherencia informativa, comunicacional y organizativa.

Para ello, debemos conocer a quién nos dirigimos y adaptar el lenguaje, tono y vocabulario utilizado por el usuario objetivo.  La mejor forma de ganarse la confianza del lector es permitiéndole el diálogo, así como conocer cuanta más información posible acerca del autor.

4. Prototipado

La evaluación de la usabilidad del sitio web se debe realizar desde las primeras etapas de diseño, y esto sólo es posible a través de prototipos. Su aspecto no se corresponde exactamente con el que tendrá el sitio una vez finalizado, pero pueden servir para evaluar la usabilidad del sitio sin necesidad de esperar a su implementación. Es la única forma de asegurarnos de que el diseño es usable.

5. Evaluación

La evaluación de la usabilidad es la etapa más importante en el proceso de diseño web centrado en la experiencia de usuario. Los métodos de inspección de la usabilidad de un sitio web son realizados por el experto en usabilidad, y se basan en el recorrido y análisis del sitio identificando errores y problemas de diseño.

Dependiendo del tamaño del proyecto, esta evaluación se puede llevar a cabo con un grupo reducido de evaluadores que, en base a su propia experiencia, evalúan de forma independiente el sitio web; o bien realizamos un test con usuarios para observar cómo utilizan el sitio web, anotando los problemas de uso con los que se encuentran para poder solucionarlos posteriormente.

6. Implementación y lanzamiento:

En esta etapa del desarrollo se debe llevar, así mismo, un control de calidad de la implementación, supervisando que todo funcione y responda a cómo había sido planificado, ya que la usabilidad del sitio depende directamente de la funcionalidad. Si algo no funciona, sencillamente no se puede usar.

Una vez implementado el sitio y testada su funcionalidad se procede al lanzamiento del sitio web. Se trata de un evento importante, muchas veces erróneamente apresurado debido a la necesidad de cumplir plazos de entrega.

El primer encuentro entre usuario y el sitio web modelará en gran medida la percepción que el usuario tendrá del sitio en posteriores visitas. Es el momento de explicar a los usuarios el sitio, de enseñarles a usarlo, darles la bienvenida, “vendérselo”…

A partir de este momento, nos tenemos que asegurar de que el sitio web llega a su audiencia potencial. Una campaña de publicidad en Google AdWords, técnicas de posicionamiento SEO para ganar visibilidad en los buscadores o difusión de nuestra marca en redes sociales, son sólo algunas de las técnicas de promoción que nos ayudarán a alcanzar a nuestros potenciales usuarios. 

7. Mantenimiento y seguimiento:

Un sitio web está vivo, sus contenidos están en constante cambio y evolución; y su audiencia, necesidades y perfiles también cambian. Por eso, un sitio web siempre requiere de continuos rediseños y mejoras.

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