Periodismo de marca, ¿nueva estrategia publicitaria? | Marketalia Marketing Online

Renovarse o morir. Cualquier empresa prácticamente del sector que sea, si quiere darse a conocer por Internet, necesita un blog que le permita participar en un mundo lleno de contenidos que busca contenidos. El paso segundo para seguir siendo una empresa moderna y actual, será la participación en varias redes sociales para interactuar con los “amigos” y su consiguiente, difusión de contenido online; la mejor forma es ofreciendo descuentos sin iguales. Ha llegado la guerra de los precios.

Para gestionar las diferentes cuentas de las plataformas sociales que, desde luego, tienen que seguir una misma línea con un mismo tono-si somos serios, somo serios siempre- será necesario que nuestra empresa se haga con un Community Manager, que además también llevará el blog y posiblemente, se encargue de la publicidad online.

Estamos ante un nuevo fenómeno conocido como Brand Journalism o Periodismo de Marca. Son muchas las marcas que se han convertido en prensa digital, algunos más visitados que los periódicos más punteros, portales de comunicación que no tienen nada que envidiar al más puro periodismo tradicional. Hablamos de marcas como The Network (propiedad de Cisco), CMO (Adobe) o Freepress (Intel), financieras como The Financialist (Credit Suisse) o de negocios como Businesswithoutborders (HSBC). A ellas habría que añadir el Openforum, de American Express, o el nuevo site corporativo de Coca-Cola, reconvertido el año pasado, según el propio The New York Times, “en una auténtica web de noticias”, Coca-Cola Journey.Son multinacionales que ante las nuevas estrategias de comunicación bajo un predominio exquisito de rigurosos contenidos como dar la última noticia o hablar de noticias curiosas, se han puesto a la altura de los periódicos digitales. Toda esta situación viene a decir algo importantísimo: estamos ante el final de una era y el principio de otra. Alguno expertos aseguran que “el periodismo ha muerto” o está en proceso, aunque a mi parecer el periodismo está por resurgir. Me refiero a que comienza una nueva época en la que la ideología que ha asentado las bases de esta profesión, de izquierdas o derechas, podrá desaparecer.

Como vemos, a estos portales no les interesa una opinión ideológica, sino que quieren informar para darse a conocer y que se hable de ellos pues en última instancia, tienen por objeto la conversión. Una estrategia de marketing en crecimiento y que funciona a pleno rendimiento.

Otro factor, es la desconfianza que genera el periodismo tradicional que pudiendo establecerse como pilar fundamental de la libre expresión se reduce a una lucha de poder entre dos ideologías, contrarias e iguales, que suscitan cierta aversión entre quienes buscan la información más objetiva gracias a la llegada de Internet y la web 2.0. Es decir, Internet ha supuesto el gran cambio. El gran cambio porque bajo sus parámetros puedes localizar y encontrar todo cuanto deseas y es que,  la información ha dejado de ser piramidal para ser horizontal.Hemos dejado de vivir en la caverna de platón.

No obstante, sin las redes sociales y muchas herramientas propias de la web 2.0 esta situación real de libre comunicación no podría prácticamente existir, pues el usuario se comunica con el usuario; el usuario quiere comunicarse con la empresa-a poder ser de tú a tú-; el usuario quiere participar en las estrategias de la empresa y efectivamente, participa; el usuarios tiene claro que no quiere que “le tomen el pelo”. El director de comunicación de la empresa y Community Manager de la empresa, o el tienen que saber actuar en cada momento. Tienen que velar por el usuario y sobre todo, obrar de buena fe. Es por esta razón que se ha generado un aire de desconfianza ante los medios tradicionales y se prefiere optar por otra vía para recibir información.

Quizá puede ser la constitución de un nuevo periodismo renovado. Una profesión que se dedique a escribir de actualidad bajo el mandato del máximo director de una multinacional. Puede ser que se estén cambiando las tornas hacia un periodismo, no se puede decir ni mejor ni peor, sino diferente.